Desaparecen 43 estudiantes de Ayotzinapa, Guerrero y en la búsqueda de sus despojos mortales, aparecen fosas y más fosas clandestinas con cadáveres resientes, pero que resulta que no son ellos. Entonces ¿Quién son esos cadáveres anónimos que nadie estaba buscando?. En nuestra mente tenemos la idea colectiva de que de seguro eran delincuentes, como en el gobierno anterior nos vendieron la idea de que todo aquel que moría en circunstancias macabras, era un criminal, la compramos sin mayor embarazo.

Alejandro Solalinde, un sacerdote católico y activista por los derechos humanos, dice que los jóvenes estudiantes, por desgracia, ya están muertos, calcinados, algo bastante desmoralizador. Pero a Jesús Murillo Karam, procurador general de la república, ya le gusto eso de cavar, igual y encuentra petroleo que vender a las transnacionales, o lo hace buscando un hueso y no precisamente humano, sino de las próximas elecciones primarias o locales de 2015 y por eso, como este tema se volvió internacional, por primera vez hace como que trabaja. ¡Que distinto es buscar por uno mismo, sin la ayuda de la Casa Blanca! ¿verdad?
El repudio ante tales circunstancias conmovió a unos pocos y está en boca de algunos ciudadanos, quienes impávidos, esperamos que la situación mejore, engañándonos con la idea de que eso siempre le pasa a los rijosos, nosotros bien sentados, igual y morimos de un ataque cardíaco, pero eso si, no apareceremos en una fosa clandestina, por que somo distintos. Espero que el plan funcione.
En México, existe un vació de seguridad, ya tocamos fondo, pero parece que podemos caer aun más. Con está incertidumbre, amigo naco ¿cómo podrás asegurar que a ti no te pasara o a tus seres queridos?.
Nada más me resta decir: Chinguen a su madre AMLO, MR MOJON y EL PRESIDENTE.