Matteo Stucchi es un chef pastelero de Monza, Italia, que se dedica a construir divertidos y deliciosos mundos usando solamente postres y llenándolos de pequeñas figuritas.

“El aspecto de un postre es tan importante como su sabor,” dice Matteo, y nosotros estamos de acuerdo. Un brownie se convierte en una mina, las magdalenas son montes que escalar… no hay límite para su imaginación. Lo único que tiene en tanta cantidad como su creatividad, es paciencia, solo hay que ver la atención que da a cada detalle, es alucinante.